Cómo funcionan las criptomonedas y qué riesgos tienen
Bitcoin, Ethereum y miles de otras criptomonedas se han convertido en un tema de conversación habitual. Algunos las ven como el dinero del futuro y otros como una burbuja especulativa. Aquí no vamos a decirte cuál de las dos cosas es, sino a explicarte cómo funcionan y qué riesgos concretos tienen, para que puedas formarte tu propia opinión.
Qué es una criptomoneda
Es un activo digital que se registra en una base de datos compartida, llamada blockchain o cadena de bloques, en lugar de en los libros de un banco. Nadie en concreto controla ese registro: lo mantienen miles de ordenadores repartidos por el mundo que se ponen de acuerdo, mediante reglas matemáticas, sobre qué transacciones son válidas.
Cómo funciona la blockchain, sin tecnicismos
Imagina un libro de contabilidad público del que existen miles de copias idénticas. Cada cierto tiempo se añade una página nueva, un bloque, con las últimas transacciones. Cada página incluye una especie de huella digital de la anterior, de modo que modificar una página antigua obligaría a rehacer todas las siguientes en la mayoría de las copias a la vez. Eso es lo que hace tan difícil falsificar el registro.
Para decidir quién escribe la siguiente página, las redes usan distintos sistemas. Bitcoin utiliza la prueba de trabajo: los llamados mineros compiten resolviendo un problema matemático que consume mucha electricidad. Ethereum usa desde 2022 la prueba de participación: los validadores bloquean criptomonedas como garantía de que actuarán honradamente, con un consumo energético muy inferior.
Las principales criptomonedas
- Bitcoin (BTC): la primera, creada en 2009. Tiene un límite máximo de 21 millones de unidades, y sus defensores la ven como una especie de oro digital.
- Ethereum (ETH): más que una moneda, es una plataforma que permite ejecutar programas, los contratos inteligentes, sobre los que funcionan muchas otras aplicaciones y tokens.
- Stablecoins: criptomonedas diseñadas para mantener un valor fijo, normalmente un dólar o un euro, respaldadas por reservas. Se usan mucho para mover dinero entre plataformas.
- Resto de criptomonedas: hay miles, con proyectos muy dispares. Muchas han perdido casi todo su valor o han desaparecido.
Puedes seguir su precio en tiempo real en nuestra sección de mercados.
Por qué su precio es tan volátil
A diferencia de una empresa, la mayoría de criptomonedas no generan beneficios ni pagan dividendos, así que no hay unas cuentas con las que estimar su valor. Su precio depende casi por completo de la oferta y la demanda, es decir, de cuánta gente quiere tenerlas y por qué. Eso las hace muy sensibles a noticias, regulación y sentimiento del mercado.
Los riesgos específicos
- Custodia: si guardas las criptomonedas en una plataforma y esta quiebra o es hackeada, puedes perderlas. Si las guardas tú mismo y pierdes las claves, nadie puede recuperarlas.
- Estafas: las criptomonedas son uno de los reclamos más usados en fraudes: falsas plataformas, promesas de rentabilidades garantizadas, supuestos gurús en redes sociales. Ninguna inversión legítima garantiza beneficios.
- Protección limitada: las criptomonedas no están cubiertas por el Fondo de Garantía de Depósitos ni por el de inversiones.
- Regulación: desde 2024 el reglamento europeo MiCA exige que las plataformas que prestan servicios de criptoactivos en la UE estén autorizadas. Comprueba siempre que la plataforma que uses lo está, en el registro de la CNMV o del supervisor de su país.
Cómo tributan en España
Las ganancias con criptomonedas tributan en el IRPF como ganancias patrimoniales en la base del ahorro. Cuidado: cambiar una criptomoneda por otra también cuenta como venta y puede generar impuestos, aunque no hayas pasado por euros. Además, quien tenga más de 50.000 euros en criptomonedas en plataformas extranjeras debe presentar el modelo 721. Lo desarrollamos en cómo tributan las inversiones.
¿Tienen sitio en una cartera?
Quienes deciden incluirlas suelen limitarlas a un porcentaje pequeño del total, precisamente por su volatilidad. En nuestra cartera de ejemplo de riesgo alto representan un 5% y no aparecen en las otras dos. Si decides invertir, hazlo con dinero que no necesites, en plataformas autorizadas y sin dejarte llevar por la euforia o el miedo del momento.
Este artículo es informativo y educativo, y no constituye una recomendación de inversión ni asesoramiento financiero o fiscal personalizado. Invertir conlleva riesgos, incluida la pérdida del capital invertido.