En España

Cómo tributan las inversiones en España

Invertir bien no consiste solo en elegir buenos activos: también en saber cuánto se queda Hacienda y cómo pagar lo justo, dentro de la ley. Esta guía resume lo esencial de la fiscalidad de las inversiones para residentes en España. Es una introducción general: cada situación es distinta y ante cualquier duda conviene consultar a un asesor fiscal o a la Agencia Tributaria.

Todo va a la base del ahorro

En el IRPF, los rendimientos de tus inversiones (dividendos, intereses, cupones de bonos) y las ganancias al vender (acciones, fondos, ETFs, criptomonedas) se integran en la llamada base del ahorro. Tiene su propia escala de tipos, más baja que la del salario:

Base del ahorroTipo
Hasta 6.000 €19%
De 6.000 a 50.000 €21%
De 50.000 a 200.000 €23%
De 200.000 a 300.000 €27%
Más de 300.000 €30%

Es una escala progresiva por tramos: si ganas 10.000 euros, los primeros 6.000 pagan un 19% y los 4.000 restantes un 21%, no todo al 21%. El último tramo, del 30%, se aplica desde 2025.

Solo tributas cuando vendes

Mientras no vendas, que una acción o un fondo haya subido no genera impuestos. La ganancia se calcula al vender: precio de venta menos precio de compra, restando las comisiones. Si compraste el mismo valor en varias ocasiones, Hacienda considera que vendes primero las que compraste antes (método FIFO).

Los dividendos e intereses, en cambio, tributan en el año en que los cobras. Normalmente el banco o bróker ya te retiene un 19%, que luego se regulariza en la declaración.

La gran ventaja de los fondos: el traspaso

En España, puedes mover tu dinero de un fondo de inversión a otro sin pagar impuestos, siempre que no pase por tu cuenta. Solo tributas cuando finalmente retiras el dinero. Esta ventaja no se aplica, con carácter general, a los ETFs ni a las acciones: cada venta tributa. Por eso muchos inversores españoles a largo plazo prefieren fondos indexados. Lo comparamos en fondos indexados, ETFs y fondos activos.

Cómo compensar pérdidas

La regla de los dos meses: si vendes con pérdidas unas acciones o participaciones cotizadas y compras valores homogéneos en los dos meses anteriores o posteriores, no puedes aplicar esa pérdida hasta que vendas los nuevos. Para valores no cotizados el plazo es de un año.

Dividendos del extranjero y la doble imposición

Si cobras dividendos de empresas extranjeras, el país de origen suele retener un impuesto antes de que te llegue el dinero, y luego España vuelve a gravarlos. Para evitar pagar dos veces, en la declaración puedes deducir lo retenido en el extranjero, con el límite de lo que marque el convenio con ese país. En el caso de Estados Unidos, rellenar el formulario W-8BEN con tu bróker reduce la retención en origen al 15%.

Criptomonedas

Tributan como ganancias patrimoniales en la base del ahorro. Ojo: intercambiar una criptomoneda por otra también es una venta a efectos fiscales. Las recompensas por staking se consideran, con carácter general, rendimientos del capital mobiliario. Más contexto en cómo funcionan las criptomonedas.

Declaraciones informativas: 720 y 721

Son declaraciones informativas: no suponen pagar más, pero no presentarlas cuando corresponde puede acarrear sanciones.

Consejos prácticos

  1. Guarda los justificantes de cada compra y venta con fechas, importes y comisiones.
  2. Revisa los datos fiscales que te facilita la Agencia Tributaria: a veces faltan operaciones de brókers extranjeros.
  3. Planifica las ventas: repartirlas entre varios años puede mantenerte en tramos más bajos.
  4. Consulta la normativa de tu comunidad autónoma sobre el Impuesto sobre el Patrimonio si tu patrimonio es elevado.

La normativa fiscal cambia con frecuencia. Este resumen refleja las reglas generales vigentes en septiembre de 2026 y no sustituye el asesoramiento de un profesional ni la información oficial de la Agencia Tributaria.

Este artículo es informativo y educativo, y no constituye una recomendación de inversión ni asesoramiento financiero o fiscal personalizado. Invertir conlleva riesgos, incluida la pérdida del capital invertido.