Fondos indexados, ETFs y fondos activos: cuál elegir
Si quieres invertir en bolsa sin elegir empresas una a una, tienes tres caminos principales: los fondos de gestión activa, los fondos indexados y los ETFs. Los tres reúnen el dinero de muchos inversores y lo reparten entre muchos activos, pero se diferencian en tres cosas que importan mucho: quién toma las decisiones, cuánto cuestan y cómo tributan.
Fondos de gestión activa
Un equipo de gestores decide qué comprar y vender con el objetivo de obtener una rentabilidad superior a la de un índice de referencia. Pagas por ese trabajo: las comisiones anuales suelen estar entre el 1% y el 2%.
El problema es que la mayoría no lo consigue de forma sostenida. Los informes SPIVA, que S&P publica periódicamente comparando fondos activos con sus índices, muestran de forma recurrente que, a plazos de 10 a 15 años, una amplia mayoría de fondos activos de renta variable queda por detrás de su índice de referencia. No es que los gestores sean malos: es que competir contra el mercado después de restar comisiones es muy difícil.
Fondos indexados
No intentan ganar al mercado, sino copiarlo. Replican un índice, por ejemplo el MSCI World o el S&P 500, y se conforman con obtener su rentabilidad menos unos costes muy bajos, a menudo entre el 0,05% y el 0,30% anual.
Se compran y venden una vez al día al valor liquidativo, sin comisión de compra en la mayoría de plataformas. Y en España tienen una gran ventaja: se pueden traspasar a otro fondo sin tributar, lo que permite reorganizar la cartera sin pasar por Hacienda.
ETFs
Son fondos, normalmente indexados, que cotizan en bolsa como una acción. Se pueden comprar y vender en cualquier momento del horario del mercado, al precio del momento. Sus costes anuales son tan bajos como los de los fondos indexados, o incluso más, y ofrecen una variedad enorme de índices. Lo explicamos en detalle en qué es un ETF.
La contrapartida en España: cada venta tributa, porque no se benefician del régimen de traspasos. Además, cada compra suele tener una comisión del bróker.
Comparativa
| Fondo activo | Fondo indexado | ETF | |
|---|---|---|---|
| Objetivo | Batir al índice | Copiar el índice | Normalmente copiar el índice |
| Coste anual típico | 1% – 2% | 0,05% – 0,30% | 0,03% – 0,30% |
| Cuándo se compra | Una vez al día | Una vez al día | En cualquier momento de la sesión |
| Comisión de compra | Normalmente no | Normalmente no | La del bróker |
| Traspaso sin tributar (España) | Sí | Sí | No, con carácter general |
| Variedad de índices | — | Menor | Muy amplia |
El peso de la comisión, en euros
Supón que inviertes 300 euros al mes durante 25 años con una rentabilidad bruta del 7% anual. Con un fondo que cobra un 0,2%, acabarías con unos 235.000 euros. Con uno que cobra un 1,8%, con unos 184.000 euros. Esa diferencia de más de 50.000 euros es lo que te cuesta el fondo caro si no consigue batir al mercado. Puedes probar tus propios números con la calculadora de nuestra guía sobre el interés compuesto.
¿Cuál elegir?
- Para aportaciones periódicas a largo plazo en España, los fondos indexados suelen ser la opción más cómoda y eficiente fiscalmente.
- Para aportaciones grandes y poco frecuentes, o para acceder a índices que no existen como fondo, los ETFs son muy competitivos.
- Un fondo activo puede tener sentido si confías en un gestor concreto con un historial largo y coherente, sabiendo que el pasado no garantiza el futuro y que pagarás más por ello.
Sea cual sea tu elección, lo que más influye en el resultado es mantener la disciplina: aportar de forma constante, diversificar y no vender por pánico en las caídas.
Este artículo es informativo y educativo, y no constituye una recomendación de inversión ni asesoramiento financiero o fiscal personalizado. Invertir conlleva riesgos, incluida la pérdida del capital invertido.