Básico

Qué es un ETF y por qué tanta gente empieza a invertir con ellos

Imagina que quieres invertir en las 500 empresas más grandes de Estados Unidos. Comprar una acción de cada una te costaría decenas de miles de euros, 500 comisiones y una hoja de cálculo enorme para seguirlo todo. Un ETF resuelve ese problema: con una sola compra, y a veces con menos de 100 euros, te conviertes en dueño de un trocito de todas ellas a la vez.

La definición, sin jerga

ETF son las siglas en inglés de Exchange Traded Fund, que en español se traduce como fondo cotizado. Es un fondo de inversión, es decir, una bolsa común de dinero de muchos inversores que se reparte entre muchos activos, con una particularidad: se compra y se vende en bolsa igual que una acción, a lo largo de todo el día y al precio que marque el mercado en ese momento.

La mayoría de ETFs no intentan ganar al mercado, sino copiarlo. Replican un índice, que es simplemente una lista de empresas con unas reglas fijas. Si el índice sube un 8% en un año, el ETF sube más o menos un 8%, menos sus costes.

ETF, acción y fondo tradicional: las diferencias

AcciónETFFondo tradicional
Qué comprasUna sola empresaUna cesta de muchos activosUna cesta de muchos activos
Cuándo se compraEn horario de bolsaEn horario de bolsaUna vez al día, al cierre
DiversificaciónNingunaAltaAlta
Coste anual típicoNinguno0,05% – 0,50%0,20% – 2%

En España hay un matiz fiscal importante: los fondos de inversión tradicionales permiten traspasar el dinero de uno a otro sin pagar impuestos hasta que retiras, y los ETFs no. Para quien piensa mover el dinero a menudo entre productos, esto puede inclinar la balanza hacia los fondos indexados, que son la versión no cotizada de la misma idea.

Por qué son tan populares

Diversificación inmediata

Si una empresa de tu ETF quiebra, pierdes una fracción muy pequeña de tu inversión, no todo. Esta es probablemente la ventaja más importante para quien empieza: reduce el riesgo de equivocarte eligiendo empresas concretas.

Costes muy bajos

Un ETF que replica el S&P 500 puede costar un 0,03% al año. Parece un detalle, pero a 30 años la diferencia entre pagar un 0,1% y un 1,5% anual puede suponer perder casi un tercio del dinero que habrías acumulado. Lo explicamos con números en nuestra guía sobre el interés compuesto.

Transparencia

Sabes exactamente qué contiene porque sigue un índice público, y la mayoría de gestoras publican su composición a diario.

Tipos de ETF que vas a encontrarte

Acumulación o distribución

Cuando las empresas del ETF pagan dividendos, el ETF puede repartírtelos (distribución) o reinvertirlos automáticamente (acumulación). Si tu objetivo es hacer crecer el dinero a largo plazo, los de acumulación suelen ser más cómodos y, en España, retrasan el pago de impuestos sobre esos dividendos.

Los riesgos que no debes olvidar

Un ETF diversificado reduce el riesgo de elegir mal una empresa, pero no el riesgo de que caiga todo el mercado. En 2008 muchos ETFs de bolsa mundial perdieron más del 40%.

Además, un ETF en otra moneda, como el dólar, añade riesgo de divisa: si el dólar se debilita frente al euro, tu inversión vale menos en euros aunque las acciones no se hayan movido. También conviene mirar el tamaño del fondo y su volumen diario, porque los ETFs muy pequeños pueden cerrarse o tener diferencias grandes entre precio de compra y de venta.

Cómo elegir tu primer ETF

  1. Decide qué mercado quieres tener. Para empezar, uno global suele ser la opción más sencilla.
  2. Compara el coste anual (TER): cuanto más bajo, mejor, a igualdad de índice.
  3. Revisa que el patrimonio del fondo supere varios cientos de millones de euros.
  4. Elige acumulación si no necesitas ingresos periódicos.
  5. Comprueba que tu bróker lo ofrece y cuánto cobra por comprarlo.

Puedes ver cómo se han comportado algunos de los ETFs más conocidos en nuestra página de mercados, cambiando el rango a 5 años o a todo el histórico para ver sus caídas y recuperaciones.

Este artículo es informativo y no constituye una recomendación de inversión. Antes de invertir, lee el documento de datos fundamentales (KID) del producto.