Qué son los bonos y por qué su precio sube y baja
Los bonos son la otra gran pata de casi cualquier cartera, junto con las acciones. Tienen fama de aburridos, y precisamente para eso sirven: para aportar estabilidad cuando la bolsa se pone nerviosa. Entender cómo funcionan te ayudará a saber por qué a veces suben, por qué a veces bajan y qué papel pueden jugar en tu dinero.
Un bono es un préstamo
Cuando compras una acción te conviertes en socio de una empresa. Cuando compras un bono te conviertes en su prestamista. Un gobierno o una empresa necesita dinero, emite bonos, y quien los compra le presta ese dinero a cambio de dos promesas: pagarle unos intereses periódicos, llamados cupones, y devolverle el importe prestado en una fecha fija, el vencimiento.
Por ejemplo, un bono de 1.000 euros a 5 años con un cupón del 3% paga 30 euros al año durante cinco años y, al final, devuelve los 1.000 euros. Si lo mantienes hasta el vencimiento y el emisor paga, sabes desde el primer día cuánto vas a ganar.
Los tipos de bonos más habituales
- Deuda pública: la emiten los Estados. En España, las Letras del Tesoro (hasta 12 meses), los Bonos (3 y 5 años) y las Obligaciones (10 años o más). Se consideran de los activos más seguros en euros.
- Bonos corporativos: los emiten empresas. Pagan más que la deuda pública porque el riesgo de impago es mayor.
- Bonos de alto rendimiento o high yield: de empresas con peor calificación crediticia. Pagan intereses altos precisamente porque la probabilidad de que no paguen es mayor.
- Bonos ligados a la inflación: ajustan su valor según la subida de precios, para proteger el poder adquisitivo.
La calificación crediticia
Agencias como S&P, Moody's o Fitch ponen nota a los emisores según su capacidad de pago. Las notas más altas, como AAA o AA, indican un riesgo muy bajo. Por debajo de BBB– se entra en el terreno del high yield, también llamado bono basura. La regla es sencilla: a peor nota, más interés tiene que ofrecer el emisor para que alguien le preste.
Por qué el precio de un bono sube y baja
Aquí está la parte que más confunde. Aunque el cupón es fijo, los bonos se compran y venden en el mercado antes del vencimiento, y su precio cambia. La razón principal son los tipos de interés.
Imagina que tienes un bono que paga un 3% y, al mes siguiente, los nuevos bonos similares pagan un 4%. Nadie querrá comprar el tuyo al precio original si puede conseguir un 4% en otro lado. Para venderlo, tendrás que bajar el precio. Al revés, si los tipos bajan al 2%, tu bono al 3% se vuelve atractivo y su precio sube.
La duración: cuánto le afecta un cambio de tipos
No todos los bonos reaccionan igual. Cuanto más lejano es el vencimiento, más sensible es el precio a los cambios de tipos. Esta sensibilidad se mide con la duración. Como aproximación, un bono o fondo con una duración de 7 años perderá alrededor de un 7% de valor si los tipos suben un punto porcentual.
Esto explica lo que pasó en 2022: los bancos centrales subieron los tipos con rapidez y muchos fondos de bonos a largo plazo cayeron más de un 15%, algo que sorprendió a quienes los consideraban libres de riesgo.
Qué papel juegan en una cartera
En la mayoría de crisis bursátiles, los bonos de alta calidad han caído mucho menos que las acciones, y a veces han subido. Por eso las carteras más prudentes tienen una proporción mayor de renta fija. Puedes ver ejemplos en nuestras carteras según el nivel de riesgo.
A cambio, su rentabilidad esperada a largo plazo es menor que la de la bolsa. Son el amortiguador, no el motor.
Cómo invertir en bonos
- Directamente: las Letras y Bonos del Tesoro se pueden comprar en la web del Tesoro Público, en el Banco de España o a través de un banco o bróker.
- Mediante fondos o ETFs de renta fija: reúnen cientos de bonos, lo que reduce el riesgo de impago de un único emisor. A cambio, no tienen un vencimiento fijo, así que su valor fluctúa siempre. Lo explicamos en qué es un ETF.
Riesgos que conviene conocer
- Riesgo de tipos: caídas de precio si suben los tipos, sobre todo en plazos largos.
- Riesgo de crédito: que el emisor no pague.
- Riesgo de inflación: si la inflación supera el cupón, pierdes poder adquisitivo. Lo contamos en cómo afecta la inflación a tus ahorros.
- Riesgo de divisa: en bonos de otra moneda, las variaciones del tipo de cambio pueden comerse la rentabilidad.
Este artículo es informativo y educativo, y no constituye una recomendación de inversión ni asesoramiento financiero o fiscal personalizado. Invertir conlleva riesgos, incluida la pérdida del capital invertido.